4 ventajas de bañar a los niños por la noche

En Colombia acostumbramos bañarnos todos los días por la mañana y es normal que hagamos lo mismo con nuestros hijos desde que nacen.

Incluso nos cuesta concebir la idea de salir a la calle sin el baño matutino y nos sentimos sucios o adormilados si no cumplimos esta rutina.

Con un bebé recién nacido o de meses, en realidad no importa tanto la hora del baño desde que se haga más o menos a la misma hora todos los días para generar los hábitos de rutina en el bebé.

Pero a medida que el niño crece, puedes empezar a considerar un cambio de horario para el tiempo del baño y por eso aquí te contamos 4 ventajas de bañarlo en la noche para que te animes a hacerlo:

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1. Tiempo de calidad

El baño es un excelente momento para disfrutar a tu hijo y pasar tiempo de calidad juntos.

En la noche es posible que ya no estés de afán por cumplir tu agenda del día y puedas estar en mejor actitud para dedicar a tu bebé un baño más tranquilo y divertido y tal vez completarlo con un tiempo de masaje y juego antes de dormir.

 

2. El descanso

Te sorprendería saber todo lo que tu hijo sigue aprendiendo y ejercitando durante el baño, a pesar de ser una actividad tan rutinaria; el baño prepara su cuerpo y cerebro para cerrar el día y recibir una buena noche con descanso placentero y reparador.

 

3. Lo protege del cambio de temperatura

Si vives en Bogotá o en un clima parecido a éste, verás que el impacto del frío al salir de casa con el cabello húmedo o apenas recuperando su temperatura corporal, puede incrementar la posibilidad de desarrollar enfermedades respiratorias.

Por el contrario, bañarlo tarde le va a permitir dormir en la temperatura ideal y no tener un choque térmico fuerte.

Eso sí, si lo bañas en la noche, que sea para no salir más de casa, sino hasta el día siguiente.

 

4. Está limpio en casa

Si tu hijo ya va al jardín, te habrás dado cuenta de que por más que te empeñes en su presentación personal, cuando lo recoges parece sobreviviente de una guerra.

Además de los regueros de comida, arena o pintura, los niños se besan y se abrazan…o se muerden y en esos intercambios de “afecto”, también intercambian todo tipo de bacterias y gérmenes.

Un baño antes de dormir mantendrá su cama más limpia y disminuirá la propagación de virus y bacterias en el hogar. Es más, si hay bebés más pequeños en casa, lo recomendable es bañarlo tan pronto llega del jardín antes de tener contacto con el más vulnerable.

Al final de cuentas, este tipo de decisiones no hacen mejor ni peor tu estilo de crianza; así que ensaya y adopta lo que mejor se acomode a tu propia vida. 

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