7 cosas que no te han dicho de los recién nacidos

Por fin llega ese momento de tener en brazos a tu bebé; es la única cita a ciegas a la que llegas perdidamente enamorada.

Y si ese amor, aún siendo inmenso, te permite reconocer que no todo es como te lo pintan, lee en buena onda estas 7 realidades de un bebé recién nacido, que te harán relajarte si piensas que tu bebé es “diferente”:

1. Puede no ser tan bonito como lo imaginabas.

Obviamente es la criatura más perfecta jamás creada, pero dale tiempo de que se recupere de estar 9 meses sumergido en agua, en una posición que después nadie puede volver a adoptar, su cara estremecida contra las paredes de tu vientre y ni te cuento si tuvo que esperar su momento en el canal del parto y la cabeza parece un cono. Tómale muchas fotos, nunca volverá a ser igual.

 

2. Lograr que tu bebé agarre perfecto el pezón para que succione lo que debe y no te duelan los pezones, es como una utopía.

Todo muy bonito en la teoría, pero por alguna razón no es tan natural la primera vez. Sin embargo, no desfallezcas, generalmente es cuestión de obtener la asesoría correcta para disfrutar la lactancia, como debe disfrutarse y cuanto antes lo hagas mejor para los dos.

 

3. Todos sabemos que cada que el bebé come, hay que sacarle los gases, obvio.

Pues no es tan sencillo como lo cuentan, esos gases no salen tan fácil y si después de que el bebé esté alimentado, limpio, seco, abrigado, en brazos de mamá sigue llorando, el diagnóstico será que tiene los temibles cólicos. Su llanto desgarrador te resuena en el corazón, tanto como para sentarte a llorar con él; no, no se puede resetear y volver su intestino a cero kilómetros. Los benditos cólicos te harán pasar muy mal rato.

4. La caca de tu bebé puede tener unos colores que jamás imaginaste ver en popó. 

Vas a terminar examinando cada pañal en busca de evidencias. Para ahorrarte la angustia, pregunta a tu pediatra cuándo debes alarmarte; para todo lo demás seguro existe una explicación lógica inesperada.

 

5. No se le va a salir nada por el ombligo, ni siquiera le duele.

Esa tripita no es algo que uno diga qué brutos, qué bonito, pero así es. Tú preocúpate de mantenerlo seco, de no apretarlo con la ropa o rozarlo bruscamente y por más feo que se ponga, pronto caerá para dar paso a ese ombligo precioso de ese(a) barrigón(a).

 

6. Es normal que tu bebé baje de peso los primeros días.

Ya sabemos que mientras estaba en tu vientre, el bebé estaba sumergido completamente en líquido; entonces imagina que ese líquido impregnó su cuerpo y al salir va a ser evacuado. Por eso no te alteres si en su primer control, tu bebé no pesa lo mismo que al nacer. Los médicos dicen que hay un margen máximo de un 10% de disminución de peso durante los 3 primeros días.

 

7. Tu bebé sí te puede ver.

La distancia máxima que puede alcanzar a ver un recién nacido, es justo la que hay entre tu pecho y tu cara. Por eso no te cohíbas en hacerle gestos mientras se alimenta y te mira, así no te responda, está procesando esa información y no tiene duda alguna de que eres su mamá.

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Sabemos que has recibido mucha información en los últimos tiempos y que mucha va a ser olvidada, por eso dejamos este blog a tu mano y así lo podrás consultar fácilmente cuando llegue el momento.

Johana Escobar - Lactarte con amor
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  • Nutricionista
  • Asesora en Lactancia Materna y alimentación complementaria
  • Consulta domiciliaria, virtual o en consultorio

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